La sequía, la fiebre aftosa, los focos de incendios, la disparada del dólar, la suba del precio internacional del petróleo y un presupuesto general deficitario complican el panorama económico previsto para este año, según admitió ayer el ministro de Hacienda, Dionisio Borda.
El jefe del Equipo Económico del Gobierno manifestó ayer su preocupación por los problemas que se suscitan en el inicio de este año, teniendo en cuenta que “son situaciones imponderables”.
Dijo que la sequía afecta seriamente la producción de granos, por lo que se espera una lluvia para mitigar los daños. Indicó que felizmente solo la producción tempranera es la afectada, por lo que no toda la soja del año está en riesgo.
Con respecto a la fiebre aftosa, el ministro Borda señaló que el Gobierno está tomando las medidas para manejar esto y esperan que el Paraguay pueda recuperar su estatus sanitario en el menor tiempo posible.
A estos problemas se suman los focos de incendios que existen en el país, un presupuesto deficitario (en 622 millones de dólares), la disparada del dólar (que ayer se situó en 4.630 guaraníes) y del precio internacional del petróleo, expresó.
Todos estos ingredientes podrían afectar el crecimiento económico del país y el control de la inflación.
La suba de la divisa norteamericana y del petróleo afecta negativamente a los combustibles, por lo que Petropar debe definir hasta qué punto tiene capacidad para sostener los precios actuales, aclaró el ministro.
Borda también alertó que el aumento del dólar impacta negativamente en el pago de la deuda externa, aunque el sector exportador es beneficiado.
Adelantó que el Equipo Económico se reunirá la próxima semana para analizar el impacto y las medidas que se podrían implementar para aminorar los efectos negativos en la economía. En principio, refirió que una de las medidas es que habrá mayor consideración para aquellas empresas que se han endeudado con una proyección optimista. El BCP ya anunció que en caso de necesidad se dotará de liquidez al mercado y se asistirá a los agricultores golpeados por los efectos de la sequía.